Moodboard: qué es, para qué sirve y cómo hacerlo

Moodboard: qué es, para qué sirve y cómo hacerlo

1. Qué es un Moodboard:

Un Moodboard es un tablero de imágenes que, en su conjunto, transmiten la esencia que pretendes transmitir posteriormente en tu proyecto (marca, campaña, decoración…). Ayudan a fijar un estilo y personalidad antes de ponerse a trabajar.

Este tablero recoge a modo collage diferentes elementos visuales, como imágenes, tipografías, packaging, colores, formas… Cualquier referencia visual que te ayude a marcar un estilo y personalidad.

Es un activo beneficioso porque te ayuda a mantener la coherencia y consistencia del concepto creativo.

1.1. Tipos de Moodboard:

Existen dos tipos de mood boards: digitales o físicos. Depende completamente de ti y de tu estilo de trabajo elegir el que mejor se adapte a tus procesos.

A) Moodboard digital:

Hay muchas fuentes online que puedes utilizar para buscar elementos que incluir en tu Moodboard.

Pinterest es un lugar increíble, donde puedes encontrar cualquier cosa que busques. La plataforma también te permite crear tu propio tablero de inspiración, que incluso puedes compartir con tu equipo y mantenerlo en privado.

También puedes buscar imágenes en bancos de imágenes y guardarlas en tu ordenador.

B) Moodboard físico:

También puedes hacer un tablero físico, inspirándote en revistas, periódicos o dibujos, que puedes recortar y pegar. Puedes ir aún más lejos y buscar ideas en tus propias fotos o libros.

Cualquier cosa relacionada con el mensaje o concepto que quieras transmitir puede ser una gran pieza de inspiración.

2. Para qué sirven los Moodboards:

¿Por qué es útil crear un Moodboard? El diseño de un Moodboard puede ayudarte cuando tienes demasiadas ideas y quieres organizarlas, o cuando no tienes ninguna y quieres reunir algunos activos en el mismo lugar para inspirarte.

También es una forma estupenda de presentar tu propuesta a los miembros de tu equipo o a los clientes que deben aprobar el aspecto del futuro proyecto.

Además, te ayudará a:

2.1. Ser productivo:

Un Moodboard te ayuda a reunir todo en un solo lugar para recrear el aspecto del proyecto, que puedes compartir con cualquier persona para que lo apruebe o te dé su opinión.

Este proceso le ayuda a conseguir que todo el mundo esté de acuerdo, por lo que no se pierde tiempo diseñando proyectos que al final no se van a utilizar.

2.2. Trabajar en sintonía:

Cuando hay varias personas implicadas en el proceso necesitan conocer la dirección del proyecto para trabajar juntos de forma armoniosa y productiva.

Y un Moodboard hace exactamente eso. Ayudará a todos a entender lo que tienen que hacer a continuación. Ayuda a alinear antes de ponerse manos a la obra.

Garantizarás una comunicación perfecta entre los departamentos y, si es necesario, con personas ajenas a la empresa.

2.3. Insiparse:

Cuando tu trabajo requiere de constante aporte de ideas y conceptos nuevos, no siempre es fácil, ya que nadie puede forzar la creatividad y la inspiración. Pero sí se puede cultivar.

En el proceso de aprender a ser más creativo, es una gran idea diseñar un Moodboard.

La parte de investigación y montaje te inspirará. Luego, cuando todo esté listo, incluso un vistazo a tu tablero hará que todo se centre y que surjan ideas.

2.4. Mantener una consistencia en la identidad:

Ya sea un proyecto a largo plazo (como un branding) o un proyecto puntual (una campaña publicitaria), fijar un estilo aportará una coherencia identificativa a todas las piezas y soportes que surjan del proyecto.

3. Cómo hacer un Moodboard:

Antes de crear un Moodboard, debes definir tu audiencia (si no lo has hecho ya) para saber a quién te diriges con tu proyecto, es esencial entender a tus clientes potenciales para poder conectar con ellos.

Una vez que conozcas el estilo y el enfoque que debes adoptar en tu proyecto, podrás empezar a crear tu Moodboard.

Para saber cómo hacer un Moodboard, hay que ver qué contiene. Antes que nada, pregúntate siempre si las imágenes o los mensajes que te gustan son relevantes para la estrategia.

Esta es la anatomía de un Moodboard básico (aunque variará dependiendo del proyecto para el que se utilice):

3.1. Esquema de color:

La elección de los colores que vas a incluir en tu proyecto es crucial.

¿Cuál es su significado psicológico? ¿A qué cultura te diriges? ¿Los colores significan algo para ellos? ¿Están en sintonía con tu marca? Si no lo están, ¿quieres que lo estén? ¿Coincide el color con su mensaje?

Los colores que elijas para tus proyectos marcarán el rumbo de sus diseños. Por eso, se debe considerar cuidadosamente la teoría del color antes de empezar a trabajar con los colores.

Básicamente, los colores que incluyas en el Moodboard deben ayudar a que tu mensaje llegue a su público, al mismo tiempo que sean fieles a la identidad de marca.

3.2. Tipografías:

La tipografía comunica tanto como los colores (si es una tipografía de aspecto clásico, moderno, elegante, alternativa…). Por eso, habrá que marcar un estilo tipográfico para tener de referencia para el proyecto.

Estas tipografías, además de coincidir con la identidad de la marca, deberán ir acordes con el mensaje que se quiera transmitir con el proyecto. Por ejemplo, si hacemos una campaña inspirada en los años 80, debemos buscar tipografías de la época, sino la comunicación será confusa.

3.3. Palabras clave o keywords:

Incluir palabras clave en el Moodboard es muy útil porque dibuja una imagen más clara de su idea basada en un público objetivo, un sector, unos productos o unas características específicas.

Además, puede resultar útil a la hora de redactar las comunicaciones y mensajes que acompañen al proyecto.

3.4. Descripción:

Añadir una descripción a tu Moodboard es siempre una buena idea. Te ayudará, sobre todo, cuando tengas que enviarle el tono a otra persona para que entienda la dirección del proyecto.

Complétalo con las palabras clave antes mencionadas y no habrá ninguna confusión respecto al mensaje principal.

3.5. Imágenes:

Tienes los colores, las palabras clave y una breve descripción, pero siempre puede añadir imágenes, ilustraciones o iconos a tu Moodboard. Cualquier cosa que consideres que ayudará al diseño de tu proyecto y que se dirija a tu público objetivo.

En cuanto a las fotos, puedes añadir fotografías de marca o recurrir a las fotos de stock, que pueden ser una mina de oro.

3.6. Estampados y texturas:

Las texturas y los patrones pueden ayudarle a dar estilo o añadir profundidad y movimiento al diseño de tu proyecto.

Si tienes un Moodboard de ambiente digital, puedes buscar fácilmente texturas para añadirlas al fondo de su diseño.

Por otro lado, si optas por crear un Moodboard físico, puedes buscar materiales como papel con textura, tela o incluso elementos orgánicos como flores para fijarlos en el tablero.

3.7. Recursos visuales:

Siempre puedes insertar un poco de lenguaje figurado o, por qué no, algunas metáforas visuales para sugerir lo que de otro modo dirías literalmente.

Las metáforas visuales son representaciones creativas de conceptos, personas, lugares, cosas o ideas utilizando analogías o asociaciones, y puedes utilizarlas para dar una mayor profundidad creativa a tus diseños.

Como conclusión, crear un Moodboard es una forma eficaz de asegurarte de que tus proyectos tienen el aspecto que deseas. Un Moodboard te ayuda a conservar todas las buenas ideas que surgen durante el proceso de investigación y también te da más inspiración en el camino.

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Celia de Lalola Studio

Soy Celia, diseñadora gráfica freelance y la cara que se esconde detrás de Lalola Studio. Trabajé para agencias de referencia del sector de la publicidad hasta que decidí emprender mi propio camino. Ahora me dedico a ayudar a marcas a mejorar su imagen y reforzar su autoridad.